Hagámoslo juntos

“¿Cuales son tus maneras de hacerlo?

Está bien: hagámoslo juntos. Respira llenando tu pecho, ve a los ojos sosteniendo la pulpa de tu mirada enjuagándose en los ojos del otro. Abre la boca y aprieta la lengua contra el dique de tus dientes para que la “T” resulte sonora y decidida. Ahora, uno, dos, tres: “TE AMO”.

Muy bien! Cálmate. Si ha sido arduo, cálmate. Y prepárate para el siguiente paso: deja señales de amor por donde vayas. Pequeños, inequívocos gestos de amor. Unas flores en el picaporte para que el otro se sorprenda al insertar la llave… un chocolate nuevo dentro de su taza preferida… un aroma a lavandas en la almohada… una breve nota con marcador en el espejo del baño matinal: “ERES IMPORTANTE PARA MÍ”.

Te aseguro: si cada uno de los 7.000 millones que habitamos este planeta hubiera recibido eso, nuestra época tendría una grandeza de la que aún carece. Cámbiala. Cambia nuestra época. Cámbiala hoy, a domicilio, con los tuyos. Tus convivientes, tus vecinos, tus compañeros de oficina, tus amigos. Mándale un mensaje a esa persona en la que estás pensando ahora (tú y yo ya sabemos quién es): “VALORO TU CAPACIDAD DE ASOMBRO Y TU NOBLEZA”.

Culturalmente, estamos más habilitados a ser bravucones, a insultar, a burlarnos, y no a ese acto de arrojo que implica dejar señales de amor.

Extrañas a aquellos que te las han dejado. Amas a los que te las dejan. Deja las tuyas: tu alma será añorada más allá de esta vida.”

Moral

“¿Qué se entiende por moral? 

Moral tiene todo el mundo: normas, valores, hábitos propios de una cultura concreta en un momento determinado de su Historia. No hay ser humano fuera de la cultura: si hay ser humano, hay cultura

Nacemos en una cultura que tiene dentro, además, la transmisión de un universo moral. ¿Qué hace un padre a su hijo? Le transmite valores, porque es natural. Los tres hombres que pasan delante del hombre herido en el texto de Lucas, tienen moral. Pero solamente uno da una respuesta ética. Compasiva. Lo interesante del asunto es que justamente el buen samaritano da la respuesta compasiva en contra de su moral. Si el samaritano hubiera sido fiel a los valores, a las normas, no hubiera sido compasivo. 

Hay una tensión en lo humano, entre la educación de a quién hay que ayudar y a quién no (lo moral) y lo ético. Ahora vivimos en tiempos de mucha moral y de muy poca ética. Nunca se habían hecho tantos códigos deontológicos como hasta ahora. Cuando yo era pequeño, creo que sólo lo tenían los médicos. Su juramento hipocrático. Hoy en día todo el mundo se ha rasgado las vestiduras: los futbolistas tienen código deontológico. Psicólogos, policías…

¿No es que estamos intentando tener asideros para no dejarnos sorprender por nuestras reacciones y por la propia vida?

Claro: es que la moral da seguridad, porque nos dice lo que debemos hacer. Que no se me interprete mal, porque en ningún caso quiero decir que tengamos que vivir sin moral: no hay ser humano que pueda prescindir de ella. Ahora bien, tampoco existe ser humano únicamente con moral. Entonces, sería un fanático. Alguien que, en nombre de un absoluto -cada uno el que quiera-, legitima -de las Cruzadas al Estado Islámico- determinadas prácticas crueles. El horror. Lo peor es cuando se mata en nombre de ese absoluto.

…Cuando el horror tiene una categoría moral.

Exactamente. Se habla mucho, por ejemplo, de los peligros del relativismo. Es posible que tenga sus peligros, pero debería hablarse también de lo peligroso de esos absolutismos: de la legitimación de los actos en un principio absoluto; sagrado, incontestable, inamovible.

Hay un filósofo judío que o sigo muy de cerca: Lévinas. Él distingue entre lo sagrado y lo santo y dice que cuidado con lo sagrado, porque es un principio legitimador. En cambio, la santidad es ocuparse del otro. Rompiendo, muchas veces, marcos morales. Dicho de otra manera, en una novela maravillosa, Vida y destino, donde también se cita a Lévinas, hay una frase que dice “yo no creo en el bien: creo en la bondad”. Dice el autor, Grossman, que en el nombre del bien se han construido campos de concentración. 

Avanzamos, retrocedemos, nos equivocamos, volvemos a intentarlo. 

“Vivimos tiempos de mucha moral y poca ética”. “Si por ser finitos no podemos renunciar a la moral, pues necesitamos puntos de referencia, también ser finitos implica que hemos de tomar decisiones aquí y ahora”.

“No hay más remedio que cuestionar a esa moral que hemos heredado y transgredirla con la respuesta singular al dolor y a la demanda del otro -concluye-, es decir, con la ética”.”

Joan-Carles Mèlich

Etica de la compasión

“La ética es la respuesta a una interpelación que pone en cuestión el orden moral.
Lo que nos convierte en humanos no es la obediencia a un código universal y absoluto sino el reconocimiento de la radical vulnerabilidad de nuestra condición y el hecho de no poder eludir la demanda del dolor del otro.

No hay ética porque sepamos qué es el «bien», sino porque hemos vivido y hemos sido testigos de la experiencia del mal. No hay ética porque uno cumpla con su «deber», sino porque nuestra respuesta ha sido adecuada al sufrimiento. No hay ética porque seamos «dignos», porque tengamos dignidad, sino porque somos sensibles a los indignos, a los infrahumanos, a los que no son personas.
La ética, pues, a diferencia de la moral, es la respuesta compasiva que damos a «los heridos» que nos interpelan en los distintos trayectos de nuestra vida, cuando bajamos de «Jerusalén a Jericó».”
Joan-Carles Mèlich

Cuidá la Vida

“Nací como nace un capullo, como nacemos todos, junto al amor de los míos, que me dieron el sentido y el cuidado. Crecí día a día, como lo hemos hecho todos, y al abrigo del hogar fui empezando a entender. Por momentos jugando, vi las cosas perfectas, y el mundo infinito. Ahora comprendo que el infinito no ha cambiado, está presente cuando miramos al cielo los que lo amamos…

Luis Alberto Spinetta
su última poesía

Oráculo de Delfos

“Te advierto, quien quieras que fueres,

¡Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera.

Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿como pretendes encontrar otras excelencias?

En ti se halla oculto el Tesoro de los Tesoros

¡Oh! Hombre, conócete a ti mismo y conocerás el Universo y a los dioses.”


Oráculo de Delfos

Me gusta ser mujer

Adoro a la Madre Teresa, es mi ídola!!! Cuanto AMOR Cuanta Mujer!!!

Busca en tu corazón
si quieres encontrar
el camino a seguir
descubre la verdad.

Ama sin condición
no te rindas jamás
donde vive el amor,
vive la libertad.

Estribillo:

Y no te olvides
que hay que luchar para ganar,
todo es posible,
solo tienes que empezar.

Búscalo en tu corazón
el camino que te lleve
a la libertad.
Búscalo en tu corazón
el camino que te lleve al amor.

Abre tu corazón
tan grande como el mar,
deja crecer allí,
las ganas de volar.